Cada persona tiene una forma de ser, incluso dos personas que practiquen una misma actividad podrán tener comportamientos distintos. Sin embargo, la ciencia ha analizado a lo largo de los años cómo es la personalidad y el comportamiento, de manera general, en personas que practican deportes de montaña. 

Recientemente, en el año 2020 un investigador de Yorkshire ha revisado toda la literatura científica que concierne a este tema en montañeros.

Este investigador, Lee Crust, revisó un total de 24 investigaciones sobre personalidad en practicantes de montañismo que se llevaron a cabo entre los años 1971 y 2018.

Extrovertidos y escrupulosos

A nivel general, los estudios tienden a concluir que los montañeros son personas más extrovertidas y escrupulosas que la media y que otros practicantes de actividades deportivas de menor riesgo.

De hecho, mencionan que las personas más extrovertidas tienden a practicar actividades con mayor riesgo.

Estos son datos curiosos ya que los estudios parecen concluir que cuanto más escrupulosa es una persona, menor probabilidad tiene esta de practicar actividades de riesgo.

La explicación que dan los científicos al respecto de que los montañeros tengan altos niveles de escrupulosidad podría ser porque este rasgo también refleja el esfuerzo por obtener un logro y la autodisciplina.

Neuroticismo

Además, los montañeros parecen presentar valores más reducidos de neuroticismo, es decir, presentan menor inestabilidad e inseguridad emocional.

Esto nos dice que los practicantes de estas disciplinas deportivas tienen una mayor estabilidad emocional y son más seguros. Estos resultados también podrían interpretarse al revés, pudiendo concluir que la práctica de actividades de montaña puede ayudar a la persona a obtener una mayor estabilidad emocional y a percibirse con mayor seguridad.

Perfil asertivo/agresivo

De manera general, los montañeros tienden a presentar un perfil asertivo ligeramente agresivo. Muy pocos estudios han analizado este tipo de perfiles en este tipo de personas.

Sin embargo, los pocos estudios que existen parecen indicar que el montañero puede presentar dicho perfil debido a lo extremo del ambiente durante la práctica de deportes de montaña, de esta manera el montañero presenta facilidad para responder resolutivamente a imprevistos, así como facilidad para mantener el control en situaciones complicadas.

Este tipo de comportamientos parecen relacionarse con la consecución de objetivos que mencionábamos en el apartado anterior.

Búsqueda de sensaciones

La búsqueda de sensaciones es ese rasgo de la personalidad que nos empuja a buscar experiencias variadas, complejas e intensas y que llevan a las personas a tomar riesgos físicos, sociales o legales solo por el hecho de sentir dicha experiencia.

Se ha observado que los montañeros poseen altos niveles de este rasgo en comparación con practicantes de deportes de menor riesgo o con la población general.

No obstante, algunas pruebas cuestionan la opinión de que la búsqueda de sensaciones sea la razón principal por la que los practicantes se sienten atraídos al montañismo.

Por ejemplo, mientras que el motivo de otros deportes extremos o de alto riesgo, como el paracaidismo, está directamente relacionado con la búsqueda de sensaciones, se ha descubierto que la regulación y gestión de las emociones son motivos más fuertes para la práctica del alpinismo y montañismo.

Fortaleza mental

Aparte de la búsqueda de sensaciones, algunos investigadores han estudiado recientemente a montañeros, observando que estos presentaban una gran fortaleza mental.

La fortaleza mental es un rasgo importante y relacionado con afrontar de manera eficaz y a rendir bien cuando se está bajo tensión psicológica o física.

Parece lógico que se necesite una alta fortaleza mental, tal vez sea, incluso, un requisito previo para hacer frente a entornos extremos.

Se ha observado que los alpinistas son más calculadores que impulsivos, que disfrutan del desafío pero que se preocupan principalmente por gestionar el riesgo.

A su vez, se ha visto que los montañeros mentalmente duros son competitivos, sin complejos y orientados a los logros, pero con capacidad de mostrar contención cuando es necesario, y una disposición a abandonar los objetivos personales para ayudar a otros en dificultades.

Estoicismo

En relación al apartado anterior sobre fortaleza mental, se han encontrado altos niveles de constructos similares como el estoicismo en alpinistas.

A nivel básico, podríamos decir que el estoicismo se refiere a esa búsqueda de la libertad o del placer sin necesidad de poseer bienes materiales o buscar la fortuna, características que suelen presentar personas que practican alpinismo.

Conclusión

¿Significa, entonces, que todos los montañeros presentan este perfil? Claramente, no.

Cada persona puede presentar un comportamiento distinto, aunque a nivel medio los estudios parecen indicar que los practicantes de montañismo suelen presentar características comunes, en general.

Estas características parecen ser:

  • Extroversión.
  • Escrupulosidad.
  • Esfuerzo.
  • Autodisciplina.
  • Estabilidad emocional.
  • Seguridad.
  • Resolutivos.
  • Fuertes mentalmente.
  • Deseo de obtener logros.
  • Sin complejos.

Investigación original

Crust, L. (2020). Personality and mountaineering: A critical review and directions for future research. Personality and individual differences163, 110073. Link al artículo